jueves, 4 de junio de 2015

Artículo: "La Ingeniería Civil desde el aula" por la estudiante Rosario Guillén


Foto / Leonardo Reyes

Rosario Guillén Cortez      
Ingeniería Civil - Unica

Falta poco para acabar la carrera universitaria y para muchos de nosotros el futuro es incierto; pienso mucho en ello, ¿Cómo empezaré mi carrera profesional?, ¿En qué trabajaré?, ¿Debería especializarme en alguna rama? o ¿Primero debo acumular experiencia laboral?.

Cuando planteo estas preguntas recuerdo los primeros ciclos, -donde muchos aún no tomábamos conciencia sobre la importancia de esta nueva etapa- días en los que recién nos acostumbrábamos al nuevo ritmo universitario, con la responsabilidad y dedicación que exigía; pienso también en mi estrategia semestral y planeo cómo cursaré los ciclos venideros.

El camino cada vez es más corto y a medida que se acercan los últimos ciclos, todos reflexionaremos inevitablemente sobre cuánto hemos aprovechado estos cinco años de estudios.

Muchas veces, lo que viviremos ejerciendo la carrera escapará de lo que imaginamos siendo estudiantes, -esto lo sé por todas las experiencias que nuestros maestros nos brindan en clases-, por eso creo que es importante empezar desde ya a trabajar la plataforma donde se erigirá el profesional que seremos pronto. 

En mi opinión, existen tres pilares básicos: personalidad, conocimientos, y calidad de persona.

  PERSONALIDAD    

Iniciando con el pilar interior, repasemos las actitudes y comportamientos que poseemos. Tengamos presente que una formación integral demanda de una sólida base ética para ser aplicada en nuestra compleja realidad social.

Nuestra personalidad es la mejor carta de presentación que tenemos. Pensemos en nuestras aptitudes y habilidades, ¿En qué soy mejor? ¿Qué debo desarrollar? El mercado laboral actual requiere adaptabilidad a los cambios, ingenieros que puedan trabajar en equipo, líderes, eficientes, que realicen y motiven a concretar trabajos excelentes, que puedan incursionar en todas las ramas de la ingeniería sin limitaciones, que acepten retos y crezcan con las críticas, que logren constantemente diferenciarse, innovar y que sean emprendedores.

  CONOCIMIENTOS    

Analicemos. Miremos más allá de los cursos que llevamos en el ciclo; afuera se descubre, se investiga, se experimenta a cada minuto. No olvidemos que aprender no es sólo acumular conocimiento, NUESTRA TAREA DIARIA CONSISTE EN DESARROLLAR NUESTRO INGENIO Y CREATIVIDAD para plantear soluciones rápidas y eficientes a los problemas de ingeniería que enfrentemos en el futuro, basándonos en los conocimientos de las ciencias básicas -que debemos poseer en este punto de nuestra carrera-, en los conceptos fundamentales de las ramas de la ingeniería que durante todos los ciclos recibimos en clase y en el futuro, a medida que ejerzamos la profesión, en la experiencia. El mundo evoluciona constantemente, por eso, una vez fuera de la universidad, nuestra capacitación deberá ser permanente.

Citando al reconocido Ing. Hector Gallegos “La ciencia es saber, la tecnología es saber hacer y la ingeniería es HACER” .

  CALIDAD DE PERSONA    

Llegamos al tercer pilar. En esta etapa solemos preocuparnos en alcanzar metas personales, pero luego, cuando ya nos hayamos logrado, será inevitable observar a nuestro alrededor; no podremos huir de la responsabilidad que tenemos todos: mejorar el mundo en el que vivimos. 

Tengamos presente en qué país vivimos y en las personas que lo habitan para entender la importancia de nuestra carrera en ella, estamos comprometidos ineludiblemente. Nuestras obras son construidas con un fin: brindar calidad de vida y no sólo a las personas que puedan costearlo sino también con mayor urgencia, a la gente humilde que no cuenta con servicios básicos ni con viviendas decentes.

Nuestro aporte al progreso de este país será tangible a través del tiempo en cada una de las estructuras que construyamos, sean carreteras, puentes, canales, colegios, hospitales, presas, hidroeléctricas, viviendas. Las personas necesitan de nuestro trabajo, por eso, desde cualquier puesto que ocupemos, debemos desempeñarnos dando lo mejor de nosotros.

Debemos pensar también en el planeta. Empecemos a implementar soluciones que sean ecológicas, -existen muchos países europeos donde se aplican- que mitiguen el impacto ambiental de las construcciones, capacitémonos para lograr que sea común su uso en estos nuevos años, pensemos en un futuro para nuestros hijos y los hijos de todos.

Retornemos a nuestro presente: Nuestra labor ahora es estudiar, construirnos con talento y esfuerzo. Todo lo leído empieza a desarrollarse desde que somos estudiantes, si ahora no nos planteamos firmemente metas a futuro no podremos dibujar el camino para llegar hasta allí.

Aprovechemos a nuestros maestros, ellos nos brindan consejos, conocimientos, recomendaciones importantísimas, las más destacables reflexiones son aquellas que nos llaman a la honestidad, responsabilidad, vitalidad y ética para ejercer la carrera.

Para finalizar, pensemos en ser personas trascendentes. Sea la rama que elijamos, recordemos siempre los motores de la ingeniería: ingenio y conocimientos, rompamos esquemas; no simplemente construyamos, es necesario construir bien; no simplemente diseñemos, innovemos; sea cual sea el área en la que trabajemos, dejemos huella, apasionémonos por nuestra carrera y no la tomemos solo como un medio para obtener mejor calidad de vida personal, sino como un medio para mejorar el mundo.
Compartir

Tu opinión puede cambiar el mundo...