lunes, 16 de mayo de 2016

Opinión: Amores que matan, por Priscilla Godoy

Priscilla Godoy
Opinión

En la última semana hemos sido testigos de un hecho que jamás debe repetirse, el asesinato de la joven Karla Sayritupac, en manos nada menos de la persona que una vez la amó. Y es que su ex pareja, C.D.R.C. de 17 años de edad confesó haberla asesinado.

     Al parecer, el joven preso de los celos al haberle encontrado mensajes en el celular con otro adolescente y al no soportar tal situación decidió acabar con la vida de la joven, luego de golpearla hasta dejarla inconsciente para luego ahorcarla y dejar el cuerpo en el terreno de propiedad de sus padres.

     Es evidente que cada vez somos menos tolerantes a ciertas cosas, y esto es grave porque nada justifica el atentar contra la vida de otra persona. Si analizamos el problema va más allá de una ruptura amorosa, es un serio problema de salud mental que hace falta atender.

     Vivimos en tiempos que cada vez se tornan más violentos, quizás la ausencia de los padres en la crianza de los hijos, quienes prácticamente se crían solos debido a que ellos salen a buscar el sustento de cada día. Y probablemente esto va dejando huellas en los menores, quienes no se sienten preparados emocionalmente para superar por ejemplo, una ruptura amorosa como es el caso de C.D.R.C.

     Nos preguntamos, ¿Qué pasa en la mente de las personas para actuar así?. Es urgente prestar mayor atención a este tipo de problemas, sin duda un serio problema de salud mental que va acrecentándose en nuestro país y que necesita ser atendido cuanto antes por las autoridades y priorizarlo ya que representa un grave problema.

      Esperemos que no se repitan casos como este y que los padres en primer lugar, estén más atentos a sus hijos si no queremos lamentar las consecuencias y que inocentes paguen incluso, hasta con sus vidas.
Compartir

Tu opinión puede cambiar el mundo...